Desperté con conjuntivitis, con la garganta cerrada, con ganas de dormir un poco más. Había dejado sobre la almohada el libro de Mahfuz que aún no termino de leer. Me puse en pie y el mundo giró con mis ideas.
Me dedico a fantasear, pincel en mano, con que puedo colorear mi ventana a partir de los restos de mi imaginación.
Tientas la suerte preguntándome "¿qué piensas?"