lunes, enero 03, 2011

Año 2011... ¿Y quién carajos definió esto así?

Ha pasado tiempo. Dicho de otra forma, transiciones de papel de calendario, aniversarios, días... Relojes que han marcado una diferencia, números que nos van recordando que algo pasa sin que sepamos exactamente qué pasa.

Intentaba armar un poema, porque ahora ya no nacen solos sino que deben ser un poco presionados... Y me di cuenta que no conocía del todo las definiciones de muchos términos que utilizo a diario...

Cuando nos preguntamos qué es el tiempo y nos remetimos a que muchas ciencias utilizan la "unidad de tiempo"... bueno, el asunto es que me puse a ver qué carajo significaba "segundo" y me encontré con esto... que no es una respuesta sino algo así como un pastel de fresas recién horneado, que no se puede tocar...

Según el Sistema Internacional de Unidades (que no sé quiénes lo conforman o por qué nos hacen esto):
Un segundo es la duración de 9 192 631 770 oscilaciones de la radiación emitida en la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del isótopo 133 del átomo de Cesio, a una temperatura de 0 Kelvin.

Quizá, luego de eso, no sepa bien qué hacer cuando me vuelvan a decir: "tienes que disfrutar cada segundo de tu vida"...
¿Qué hago si mi vida NO se desarrolla a -273, 15 ºC? ¿tengo más o menos tiempo? ¿y si estoy bajo influencia de la radiación en un servicio de radiología? ¿eso afecta al Cesio de mis días? ¿tengo Cesio adentro? ¿Cómo carajos llegaron a definir así a un segundo?

En fin... Año Nuevo... Nuevos planteamientos...

5 comentarios:

Nacho Martínez dijo...

no había comentado acá, yo?
mmm

Belén dijo...

Creo que no, no lo sé... ¿Lo habrás hecho? ¿alguna vez? jaja
Abrazo, quienseas!

Cerberox dijo...

¿quién carajos tiene el tiempo de crear medidas?....

Lo único que necesita tiempo, es nuestro pico; todo lo demás, es simplemente hacer tiempo para encontrarnos.

Vah, me encantó tu investigación; aunque no del todo bien tus conclusiones.

Un rico abrazo para ti.

Sara Solis dijo...

El tiempo simplemente existe para que no nos volvamos locos. Pero creo que yo tambien lo pensaré 2 veces antes de decir la palabra segundo.

Xocas dijo...

La definición es, sencillamente, horrorosa. Parece una fórmula para echar el mal de ojo, o algo así...

Pero es mucho peor esta jodida manía que tenemos de medirlo todo, carajo...

Besos invernales y un placer leerte. Siempre lo es.