domingo, diciembre 04, 2011

Como siempre, tarde // fotografía: Kurt Vonnegut (tomada de algún lado de la red)




Siempre llego puntual a aquellos escenarios que no cargan, por sí mismos, demasiado valor.
Acostumbro siempre estar en el sitio acordado al menos con diez minutos de anticipación.
Sin embargo mi carente impuntualidad tiene su espejo en mi arrepentimiento. Sí, ese frente al cual no puedo hacer nada.

Incluso llegué tarde a mi propio nacimiento porque vine a parar en este mundo una semana más tarde de lo que debía (nací de 41 semanas... me negaba ¿eh?...)

Yo no tenía nada que ver con el nacimiento, porque aunque era mío yo no podía controlarlo.
Por eso cargo, intuyo, una forma belenezca de llegar tarde. A la presentación de libros, a la fotografía memorable, a los autores ideales.

A nueve años, cien mil kilómetros, siete días, catorce años... siempre llego tarde y no sé bien si la vida me hace esto para que yo enmiende esos retrasos o simplemente me quede, desde la ventana, lamentando lo que no ha podido ser.

¿Qué ha sido esta vez? Pues un autor, aprovechando diciembre.
Descubro, a cuatro años de su muerte, a Kurt Vonnegut...
Y ahora, las noches las mastico entre Pamuk y Vonnegut... y sí, lógico... algo de Medicina para no perder ni el semestre ni la mala costumbre.

Si no han leído a los autores citados, los recomiendo. Son demasiado buenos... Pamuk para atraparte y Vonnegut para sacudirte con fuerza.

Feliz nueva semana, para todos... Yo recibiré la mía desde la cama, aprovechando mi lunes y mi martes de vacación...

miércoles, noviembre 30, 2011

Otro crimen de lesa humanidad

Es miércoles y yo estoy llena de impotencia, de ira, pero vacía de lágrimas de tanto llorar.

Hablo portugués por varias razones, pero una de ellas es porque estudié ese idioma a mitad de mi carrera, durante el semestre "sabático" que me di.
El Instituto de Cultura Brasileño se encargó de enseñarme sobre el idioma pero, además, me hizo abrazar su cultura de un modo profundo.

Cuando estudiaba la geografía de Brasil, recuerdo que también nos dedicamos a la revisión (quizá bastante superficial, pero extensa) sobre los pueblos indígenas brasileños. Y claro que recuerdo al grupo Caiapó... de la zona del Mato Grosso y Pará. Me llamaba la atención la forma de de adornarse el rostro, no por la pintura, sino por la "deformación" del labio inferior.

Sí, mi interés por el pueblo quizá quedó hasta ese punto... hasta hoy, cuando el mundo donde estoy parada, cuando el mundo para el que "debo prepararme" y "trabajar por hacerlo algo mejor", me arruina de repente la poca estabilidad emocional que tengo...

(La fotografía muestra a uno de los líderes Caiapó, llorando, al recibir la noticia...)

La presidente brasileña, Dilma Rouseff, ha aprobado la construcción de la tercera hidroeléctrica más grande del mundo (recordemos que la segunda también está en Brasil).
La creación de esta obra, implica la destrucción de poco más de 400.000 hectáreas de territorio amazónico, el compromiso de los ríos cercanos al proyecto y, el dato que más pesa: la tortura directa a más de 40.000 indígenas del sector.
Tortura, sí, porque quitar tierras y privar de agua es, para mí, una tortura.

(Yo creí estar ya bastante corta de emociones... Muchas veces, cuando converso con la gente, les digo que ya solo me indigno cuando escucho noticias relacionadas con abuso sexual y tortura. Ni los asesinatos me afectan tanto como estos dos temas...)

Dormí toda la tarde. No han sido los mejores días en la facultad y no tengo tiempo para tratar de despejar la mente y equilibrar mi vida huyendo de la Medicina.
Hoy, hoy tenía un momento para enterarme de lo que ha pasado en el mundo mientras yo he pasado encerrada en los libros de neurología... y me topo con esto.

No puedo describir mi situación con otras palabras que no sean "se me desgarró algo por dentro" y "apenas vi la fotografía empecé a llorar y hasta este momento no he parado".

Me duele, me duele, aunque no lo parezca, me duele demasiado pensar que tanta civilización de mierda no sea capaz de alcanzar sus objetivos de una manera un poco más justa, menos criminal.

Nunca creí que existiese un jodido dios de nada y me reafirmo en eso. Si hubiese una "fuerza" o "dios" o algo, sucesos tan lamentables como el que menciono hoy no existirían.
El ser humano es la única mierda que sigue controlando todo lo que "es suyo"... y no va a respetar la vida, no va a respetar nada...

40.000 personas que no le hacen ningún daño a nadie, grupos humanos que SÍ viven en completa armonía con el pedazo de tierra donde se asentaron... selva que no debería estar pagando con muerte su riqueza...


El link: un video sobre ese hombre que ven llorar en la fotografía, hablando hace algunos meses sobre su esperanza de detener el proyecto hidroeléctrico... (Hidroeléctrica de energía limpia y renovable... ¿en serio, montón de imbéciles, en serio?)

Maldigo el mundo en el que estoy...

lunes, noviembre 21, 2011

Dicotomía cruenta (Oliverio Girondo)

Dicotomía incruenta
Oliverio Girondo

Siempre llega mi mano
más tarde que otra mano que se mezcla a la mía
y forman una mano.

Cuando voy a sentarme
advierto que mi cuerpo
se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse
adonde yo me siento.

Y en el preciso instante
de entrar en una casa,
descubro que ya estaba
antes de haber llegado.

Por eso es muy posible que no asista a mi entierro,
y que mientras me rieguen de lugares comunes,
ya me encuentre en la tumba,
vestido de esqueleto,
bostezando los tópicos y los llantos fingidos.



Con el tiempo ajustado, como la piel, a una realidad delgada.
Pero dejo el poema, que lleva ese y otros tantos sabores...
Digo yo, cualquiera podía decirle "sí, Oliverio"

Abrazos

miércoles, noviembre 02, 2011

La despedida de otro octubre que salió goteando su paso por la tierra.



Como todos los años: espero demasiado y como viene, se va.

Otro octubre donde me siento bien, donde todo sale misteriosamente bien, donde la poesía está durmiendo en mi sofá junto a las dos gatas, donde el estrés está enredado con los hilos de mi paciencia y donde, definitivamente, estuve más completa que de costumbre.
No necesariamente me gusta Octubre por ser el que recuerda mi nacimiento, en realidad es mi gusto por el otoño, aunque aquí no exista uno.

La fotografía que coloco es el volcán Cotopaxi, el símbolo de todas mis mañanas... Desde mi ventana lo veo, camino a la ciudad lo veo, regresando a casa lo veo...
Y estuve allí, el 16 de octubre de este año, congelándome un poco, respirando con dificultad, pero feliz.
Siempre he soñado con poder verlo erupcionar; sueño algo macabro, sí, pero no muy lejano tampoco.

Octubre sin demasiados cambios de clima ni de ánimo.

He terminado ya con Gineco-Obstetricia y me restan 6 semanas más para terminar Medicina General. Un par de años de prácticas y tendré, por fin, el título... y de ahí, armar maletas y salir en busca de mi especialización. La Siquiatría es apasionante, pero eso de cortar y suturar no me parece desagradable tampoco... bah, falta aún para dar la definitiva.

Octubre lleno de golosinas y mi Vanessa a quien hace 5 años no veía, acompañándome en Octubre. Como hace tanto, como aquellos días en Bélgica, como los viajes por Europa, como los trenes y los desayunos de azúcar y cerveza.

Tuve la grata dicha de tenerla en mi casa como el mejor regalo de cumpleaños que se pueda imaginar alguien.


















Octubre salió despacio, goteando su despedida, cerrando la puerta y sin dejar nota. Sé que volverá y que volveré a él. Solo estamos a otro calendario de distancia.









Un abrazo desde Noviembre, empiezo bostezando y con la calma, la sencilla calma, que me puede dar un feriado de cinco días para descansar...


(Fotografía de sol: Vanessa y yo en Stockholm hace 5 años)
(Fotografía en el Cotopaxi: Vanessa y yo, 5 años después)

domingo, octubre 30, 2011

Mejorando el vocabulario

Mamihlapinatapai

Mamihlapinatapai es una palabra del idioma de los indígenas yámanas de Tierra del Fuego, listada en el Libro Guinness de los Récords como la "palabra más concisa del mundo".

La palabra describe "una mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambos desean pero que ninguno se anima a iniciar"

martes, octubre 04, 2011

Octubre y la sandía (divagaciones en MI interior... o en MI Bemol)


(La primera fotografía fue tomada en septiembre, a finales... me pregunto si eso fue lo que motivó a Martina... ¿Quién es Martina? ¿Qué hizo? La explicación está más abajo pero no todas las respuestas)
Me considero una persona de inviernos y eso que en mi país solo caben dos estaciones ajustadas muchas veces en un mismo día. Pero, contra todo pronóstico, seguimos teniendo dos estaciones "marcadas"... (a lo largo del año podemos tener dos inviernos y tres veranos sin que esto signifique que para el siguiente las cosas se mantendrán)

El invierno equivale a los días con predominio lluvioso. Abril es un gran mes para las lluvias pero octubre también lo es. Y vaya que me gusta octubre.

Despertar con el cielo completamente nublado, salir de casa con la nariz completamente fría (no, aquí nunca tenemos temperaturas bajo cero), tomar el autobús y mirar desde allí como, a medida que asciendo a la ciudad (porque vivo en un valle), la neblina se vuelve menos densa y el cielo aparece más oscuro.
Los hospitales en este momento de mi vida ya no son un lugar de culto, ahora son un lugar de trabajo, de aprendizaje diario, de estrés... Y, sinceramente, no hay nada que me guste menos que la falta de emociones... Los hospitales ya no son ni alegres, ni tristes, ni aburridos... ahora solo son un lugar que me contiene y me retiene, un escenario sórdido donde mi mejor actuación es la del cuerpo con mandil y en silencio.

Octubre.

Hablaba de octubre porque amo este mes. Así como los jueves son días jodidamente inexplicables, los octubres son meses en que tengo una paz interna increíble y me la paso de buen humor la mayor parte del tiempo. Es más, incluso me atrevo a pensar que cuando muera será un octubre el que tenga que lidiar con mi existencia en suspensión.

Octubre y la locura. Octubre y la sandía.

Cuando tienes un alma gemela, lo notas de inmediato. Pero yo tengo demasiadas almas gemelas, como una repartición injusta y hermosa.
Aquí en Ecuador, allá en Argentina, de paso por Colombia y a futuro en Italia, del otro lado del continente, en otro continente y cerca del mar... hay muchos nombres que merecen la mención pero sobre todo, el amor que les tengo.
Y todo esto lo escribo mientras observo la rodaja de sandía que tengo a un lado de mi escritorio.

¿Cómo llegó a mí una sandía?


Martina. Así se llama la culpable de mis manías más intensas y el humor ingenioso. La amo. A ella y a la sandía que me regaló.
Estaba en la biblioteca y ella debía llegar a la universidad en cualquier momento. Decidí enviarle un mensaje de texto pidiendo a gritos que me trajera algún dulce... cuando llegó, en una funda plástica negra, vino una sandía de al menos unos 3 kilos.
"Me dijiste algo dulce". Esa fue su respuesta.

Y es que en mi país tenemos todos los climas en un solo día, lo que implica necesariamente que tenemos todas las frutas durante todo el año.

Es delicioso, sí, sentir cómo la lluvia inunda la soledad de mi barrio, la lujuria de los volcanes... y oler la carne roja y tierna, pero sobre todo, tropical, a dos palmos de distancia.

Una sandía en octubre... y el clima hipertímico, para variar.


PD: Hace tiempo que no leo los blogs amigos. Pero prometo, firmemente, que en cuanto me acurruque completamente en octubre, me dedicaré a pasear por donde cada uno de ustedes está.

Abrazos y besos mojados para todos

martes, septiembre 27, 2011

Novedades musicales en Quitolandia

Semana pasada: dos grandes de la música.
Hoy: una descarga de cansancio que me hará poner preposiciones y adjetivos en lugar errados... veamos cómo me va.

Semana pasada (Miércoles): Fernando Delgadillo en Quito. Con invitaciones. Invitaciones agotadas. Conseguí las que necesitaba gracias a una poca de influencia y muchas, muchas, muchas ganas de hacerlo.
Personalmente, soy una adicta a la "canción informal" y nunca creí que iba a pasarme, pero ahí me tenían, como un trapo en el asiento, llorando en la parte final de "Julieta". Digo, no es que me guste tanto la canción, pero la voz de Delgadillo, sus acordes en vivo, la magia del lugar, hicieron que se me quiebre la garganta y se desborde todo lo que podía ser líquido en mí, en ese momento.
Canciones nuevas, canciones viejas... luego otra vez yo gritando por escuchar "Tu Prisa"... en buena hora la cantó.
Dos horas de concierto pero me queda toda una vida para ser feliz recordándolo.

Semana pasada (Sábado): Concierto de Pedro Guerra. El primer concierto que el canario daba en mi país. Canciones viejas, sobre todo las más conocidas... Y vaya calidad de ser humano, tan sencillo, tan carismático... Creo que lo más impresionante de la noche fue cuando nos dijo: "Mi padre escuchaba bastante música latinoamericana... y yo, ayer, me enteré que una canción que la escuché durante toda mi infancia, resultó ser ecuatoriana"... Y nos salió con la "Vasija de Barro" para contento de la audiencia.
Basta con decir: PALCO SEIS + EXCESOS DE EUFORIA


En las noticias locales y avisos parroquiales, estamos de vuelta a la Ginecología (no Obstetricia, gracias).
Quirófano de Emergencias del hospital público más importante de la ciudad... trepanos, correciones óseas. Fentanilos... muchos fentanilos, remifentanilos, efedrinas, epinefrinas, catlones, muchos catlones... sangre aquí, sangre allá... llenar papeles de anestesiología, aprender a llenar esos papeles... errar, errar y seguir errando.
A la final, uno aprende después de tanto...
Siguientes semanas serán en el hospital oncológico y el CETS (Centro de Enfermedades de Transmisión Sexual)... Y Paptest a millares surgir... Antibióticos, muchos imidazoles...

¿Han notado lo bonito que suena "imidazol"?... Me hacen pensar en tabletas parecidas al amanecer...

Bueno, pues eso... No tengo más tiempo de nada que no sea dejar abrazos por escrito para quienes suelen pasar por aquí.
Septiembre va menguando y llega, por fin, mi mes favorito... Aunque no tenga otoños esta ciudad, Octubre llegará con lluvias y con lluvias llegará mi tranquilidad, mi alegría... Me gusta el gris, me gusta la humedad y me gusta, sobre todo, el frío andino que recorre por aquí.

LaBelén de todas las direcciones

viernes, septiembre 09, 2011

Viernes con sabor a fracaso // Fotografía: Ella, Gaviota


Mi banda sonora de este viernes ha sido producida por Joaquín Sabina.

De entre las cosas más llamativas resalto hoy que me topé al azar, en la calle, con un libro olvidado. No me imaginaba que fuese Oliverio Girondo el autor de esas páginas, ni que se abriera el libro en su relato del Jueves Santo.

No sé bien si estoy febril o post-traumática, si llevo intoxicación de amores o de nicotina, no lo sé. A lo mejor es solo mi padecimiento de los jueves: los que fueron en los que fui, los que fueron sin mí y los que van a ser conmigo aunque no pueda estar en todos ellos.

Apenas bajé del autobús encendí un tabaco y tomé la misma ruta que tomo para volver a casa desde hace más de 15 años.

No sé bien si hoy tengo excesos de filosofía o alguna enfermedad del DSM-4.

El anciano con el que evito cruzarme en la calle de mi casa pasa golpeando las flores de mi entrada con un palo seco. Y entiendo su enojo, su frustración, su impotencia.

Llegar a una casa donde solo me esperan recuerdos es casi tan dulce como la llovizna de septiembre en mi país.

Las flores siguen y seguirán floreciendo aunque ella no esté aquí. Llegará diciembre y ella volverá, pero hoy no está y yo quisiera no estar tampoco.
Sí, seguiré mirando como la vida pasa del otro lado de mi historia, haciendo acrobacias mientras estoy rendida, jodidamente cansanda, jodidamente gris.

Absurda como mis ojos, desorientada como mis manos, silente y apresurada, paranoica (si cabe la palabra en mi telegrama mental)

No lo sé. Alguien olvidó a Oliverio Girondo en la calle y yo, yo me he olvidado hoy un poco de mí.

sábado, agosto 06, 2011

Vamos fugir // f: mi habitación una tarde de verano...



Mi cigarro acaba de caer en el agua donde limpio mis pinceles.

Menudo tino. Por suerte tengo la vida llena de acrílicos y polvo.

La tarde desde mi ventana es un verano perfecto. Siendo agosto, recuerdo que hace años atrás estaba yo tomando un avión sin destino cierto... Y hoy, en este agosto, me entra el hambre después de haber perdido mi tabaco... ¿la sorpresa?
La sorpresa es que al bajar a la cocina por una manzana encontré una del tipo "Pink Lady" que era el único tipo de manzanas en las que yo confiaba cuando estaba en el coeur de Liège tratando de sobrevivir el invierno.

Y todo se acomoda en mi ventana así como se fue acomodando de a poco mi vida... Entre libros, canciones y tardes azules como hoy.

Suena desde mis parlantes Skank, la banda brasileña...

"Vamos fugir! Pr'outro lugar, baby...
Vamos fugir, pr'onde quer que você vá que você me carregue...
Pois diga que irá
Irajá, Irajá
Prá onde eu só veja você
Você veja a mim só
Marajó, Marajó
Qualquer outro lugar comum
Outro lugar qualquer...
Guaporé, Guaporé
Qualquer outro lugar ao sol
Outro lugar ao sul
Céu azul, Céu azul
Onde haja só meu corpo nu

Junto ao seu corpo nu..."

No tengo mucho más que decir ni quisiera tampoco agregarle nada a las imágenes que dejo aquí y que son el recordatorio y el retrato perfecto de estos casi 23 años transitando por la ruta de lo imposible...

Ser feliz siempre ha sido posible...
Con tabaco o sin él, con manzanas, con tardes de verano y con la boca llena de costumbres y sueños...


Un abrazo fuerte para todos los que alguna vez cruzaron conmigo

domingo, julio 24, 2011

Dentro de poco alguien entrará a mi habitación y apagará la luz


No sé, pensé que iba a ser fácil obviar que existes y que me faltas

o que por lo menos iba a ignorar

la silueta que reproducen mis sueños

y que aunque no tenga rostro

eres tú porque soy necia y así lo creo.


Habitación para uno – le dije –

y cometió el error de darme dos almohadas.



Será que se me nota la tristeza

o será que arrastro demasiada nostalgia en los acentos.

A lo mejor es una de nuestras soledades

cobrando por adelantado un cuarto de hotel

imaginando que lejos de nosotros

no tendría que soportarnos.



Me lanzo de espaldas contra la pared

y retumba el mundo.

Me echo contra la cama

y parece que el olvido estuviera bostezando

desde este adjetivo que alcanza para nombrarte

pero no creo que sea tu mejor definición.



Vamos, un tabaco y a dormir.

Mentira.



Siempre que empiezo a fumar se me prolongan los versos

como a vos las erecciones

y aunque podamos presumir que le ganamos al tiempo

ambos sabemos que duele.



Y sé que se me van a correr las horas y el maquillaje;

una estúpida lágrima más y se me corre la tinta también

(Mientras no corra sangre…)



Mierda.

¿Es que acaso no puedo quedarme tranquila?

Tengo la sensación de que en cualquier momento

vas a llamar – a la puerta o al teléfono –

y voy a contestar

sin saber que ya sabía que me buscabas.



Van quince tabacos y ya es cuarto para la una.



Seguro que la media noche se me escapó

cuando la chica del escote azul que está

a siete pisos de distancia

estornudó pronunciando algún recuerdo.



Y entonces contemplo la ventana

y me veo superpuesta en la ciudad que está lejos y está muerta.



Y pienso en todo lo que odias mirarte,

en tu manía por evadirte,

en la absurda forma con que te desprecias frente a todos los espejos

por los que transita tu sombra.



A veces temo que te llegues a odiar tanto

que acabes por perdonarte el seguir conmigo

compartiendo culpas.

Belén J.

sábado, julio 09, 2011

Hasta la próxima, Facundo!

Ya lo decía George Carlin: la raza humana no está lista para la paz, sino me creen, miren que todas las personas que vinieron a predicar paz y un mundo mejor, que vinieron a hablar de alegría y felicidad, todos fueron asesinados.

Y así sucedió como un juego de balas nos arrancó del mundo a Facundo Cabral. ¿Quién más que ese hombre podía tener tanta fe en este mundo de mierda? Solo él... y murió a manos de la violencia contra la que protestaba, puta ironía de la vida, en Boulevard Liberación.

Sicariato o accidente, lo único cierto es que esa garganta ya no canta más para nosotros...

Donde sea que esté ahora, si a la derecha de ese Dios en el que Facundo creía o reposando su esencia en cualquier pedazo de Universo que desconocemos...

Hasta siempre, hasta la próxima... hasta el "au revoir" de los francófonos, hasta el "até" de la lengua portuguesa... hasta siempre Cabral...


EL DÍA QUE YO ME VAYA

Facundo Cabral

Cuando el Universo me abandone
y el viento desgaste mis manos,
y abrevie mis pasos,
cuando el sol esté ausente del cielo
y no me alcance el día.
Cuando el mundo no me proteja del vacío,
cuando el todo se aleje y se confunda en la nada,
cuando en la noche se refleje mi antigua duda
y ya no vea en ella mis ojos,
entonces, cambiaré mi torpe cuerpo
por las alas con las que entraré
en la mañana del despertar eterno,
más allá de los sucesos momentáneos.


Extasiado por las sutiles y vagas nubes
donde se repetirá la tenue luz que es la vida,
a quien sabré de misterio entero
para poder escribir, por fin, el poema.
Porque eso es la vida,
un constante tejer y destejer
de vagas sombras,
sin más sentido que la belleza.


La vieja luna de oriente
y las campanas de Lorca,
la llamarada de Whitman
y la belga de Mallorca.
El sol, el amado sol
que enciende toda la vida,
esa fiesta permanente
por la que mi alma camina.
El espíritu extasiado
y la gloria de los días,
la salud de Dinamarca
y el encanto de Turquía.
Una idea que armoniza
con tantas otras ideas,
dos hermanos en Tandil
un abuelo en Galilea.
Una madre que me espera
y un padre que no conozco,
Nueva York cuando la nieve
y México cuando Rosco.
Una milonga sureña
un par de botas tejanas,
una esperanza infinita
y una flor en la ventana.
Una canción inconclusa
y un jorongo mexicano,
amores en todo el mundo
y nada preso en la mano.
Un amigo en el desierto
y un maestro en la montaña,
la libertad más hermosa
y la idea más extraña.
Esas cosas dejaré
el día que yo me vaya,
querida perdóname
si a ti no te dejo nada.
Una cerveza en Holanda
un pintor en Salamanca,
una hoguera junto al nido,
un poema en Casablanca.
Una pregunta en el aire
y una respuesta en el alma,
las noches en el mar Rojo,
y los veranos de España.
La voluntad y el delirio,
una vieja gorra griega
un turbante del Neguel,
dos máscaras, una quena.
Esas cosas dejaré
el día que yo me vaya,
querida perdóname
si a ti no te dejo nada.
La lluvia sobre Marruecos,
en el bolso, pan y queso,
y la Biblia liberando
a mis sueños y a mis huesos.
La locura satisfecha
y la conciencia tranquila,
los temores que perdí
en París o Alejandría.
Amo y señor de mí mismo
sin bandera y sin espada,
al viento devolveré
las maravillas prestadas.
Las alegrías de ser
y hacer lo que uno ama,
querida perdóname,
si a ti no te dejo nada.

jueves, mayo 26, 2011

Recuerdo // foto: Biblioteca Municipal, Quito (el balconcito)

Ahora que ya no hay Facultad ni hospitales, no tengo malas noches y las madrugadas por fin las paso mirando a la ventana sin ninguna prisa.
Por fin estoy libre. Tres meses que me esperan para devolverme, en algo, esos detalles que tengo en deuda conmigo misma.

Mientras escondía todos los libros de medicina y sacaba la literatura, mientras guardaba las pinzas y el equipo de cirugía menor y sacaba los pinceles, las acuarelas, me empecé a empapar de añoranzas.

Lo confieso. Je l'avoue. Me he llenado de recuerdos. No es malo, no, no todo es malo cuando se trata de recordar.
Pero también estoy repleta de sueños.
Y creo que entre soñar y recordar, me quedo con eso de apoyarme a la almohada, cerrar los ojos fuerte, esperar y mirarte, en colores, en una dimensión que no existe y por la cual quiero seguir a diario.

Sí, me quedo con los sueños porque quizá duelen menos y hacen más por empujarnos hacia el mundo. Son el combustible con el que me muevo y son el combustible con el que nos hemos movilizado tantos años ya.

Sin embargo, no todo es malo, ya lo dije.

Rescato por azar, de un 26 de septiembre del año 2008, estas palabras.
No digo que las robo porque su autor siempre estuvo de acuerdo en compartirlas.
La imagen que lo acompaña... mierda... acabo de notar que la tomé el 28 de septiembre del 2008... Mierda.

Si hay coincidencias en la vida, qué fea manera tener que vivirlas así...

Sin intención pero quizá con ella... coincidencias. Mierda. Coincidencias.

RECUERDO

Recuerdo
la dureza cruda
de tus pechos
acariciando
mis lagares
en la azotea
de un patio blanco
a la sombra
del volcán meridiano
y tu, pequeña jara,
en silencio
me besabas
con tus labios
de araucaria
donde se escurría
mi lengua emigrante
y así sentí
los rayos audaces
del sol
como un racimo
en llamas

viernes, mayo 13, 2011

Y ojalá todos los viernes fuesen como hoy o como tú...


Ya saben. Esos viernes en que te levantas sin prisa, que no desayunas pero tampoco sientes que te hace falta.
Sí. Esos viernes en que el cielo es gris y a uno se le despierta el animalito andino que lleva por dentro el corazón.
Y soy cóndor con este clima o soy alpaca, soy como esas chuquiraguas que adornan mis páramos y a veces mi memoria.

Sí. Y te puedo escuchar del otro lado del teléfono aunque sea breve. Y sonrío.
Lo único después de ti que quiero desde que empecé a organizar el día es un buen choclo tierno con habas y queso.

Hoy es uno de esos viernes en que salgo camino a la Facultad y tengo antojos de pastel de chocolate.
Y todo se cumple. A una cuadra de la Universidad venden uno de los mejores pasteles de chocolate de esta ciudad.

Voy a clases, en viernes que empieza a llover y todo sale bien. Misteriosamente.
Alguien menciona que hoy ha caído viernes y que es trece.
No creo en la numerología pero sí en el amor.

Martina me espera en alguna esquina. Comemos algo juntas y vamos a comprar golosinas. Creo que tengo una provisión de paletas de aquí a finales de mayo. Nunca me duran demasiado los dulces.

Regreso a casa en el mismo autobús que tomo a diario. Hay poca gente, un frío parecido a su silencio y la ciudad extraña en que vivo, aunque tengo una mochila con un cargamento nada despreciable que me pone contenta, no parece emocionarse conmigo.

Enciendo el Ipod con Chaouen en la lista y no hay tráfico tampoco. Los quiteños somos especímenes raros. La mayoría tiene miedo de empaparse en felicidad o en llanto cuando a este cielo cercano, donde tanto le costaría respirar a cualquiera que no fuese nosotros, le da por mojarnos.

Llego a mi parada, cuatro cuadras de camino a casa para estar a tiempo. ¿A tiempo de qué? No lo sé. Aún no sé que todo está a punto de cumplirse.
Enciendo un tabaco y camino despacio.

Abro la puerta de esta casa. Ni siquiera los perros salen a saludarme. Todo se congela aquí.
Dejo mis cosas, me quito el abrigo y descubro que los antojos también son hereditarios.
Mi madre ha cocinado, sin saber de mis anhelos, habas y choclos tierno
s.

lunes, mayo 09, 2011

"RELATO DE LA MUY SENSIBLE DESGRACIA ACAECIDA EN LA PERSONA DEL JOVEN Z" Pablo Palacio

RELATO DE LA MUY SENSIBLE DESGRACIA ACAECIDA EN LA PERSONA DEL JOVEN Z
(extracto)
Pablo Palacio

El joven Z se matriculó en el año de Patología el quince de octubre de mil novecientos veinticinco.

Puede afirmarse que, primordialmente, el desgraciado joven Z tuvo 3 amigos: A, B y C. C es el cuentista.

Mi nunca bien admirado amigo Z fue mártir de análisis introspectivo y de su buena voluntad de paciente. Mi amigo Z pudo estudiar la materia íntegra sobre sí mismo, progresivamente, a medida que su ojo hecho tragedia se comía las páginas del inocente Collet.
Aunque no era tuerto, digo “su ojo”, porque es mejor decir “su ojo” que “sus ojos”.

Siguiendo el sistema del segundo capítulo de mi RELATO, afirmo que para mi recordado amigo, muy justicieramente desde luego, la letra Z fue la más importante del alfabeto.

Y de conformidad con lo dicho en el tercer capítulo, para perpetua lamentación nuestra, acaecióle lo que en éstos se refiere:

REUMATISMO ARTICULAR AGUDO

En los primeros meses de estudio fue asaltado por el peligrosísimo reumatismo articular agudo; un insistente dolor en la muñeca derecha, que mantuvo en constante tensión de animo a sus amigos A, B y C.

Consecuencias autopronosticadas por el espíritu analítico de Z: peligrosísimas afecciones cardíacas. Etiología: la maldición de las habitaciones húmedas. Todas las habitaciones son húmedas. ¿Qué haría Z? Z era el joven más desgraciado del mundo. Las letras del alfabeto estaban óseamente atacadas de indiferentismo. Z podía morirse como un perro...


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De esto hablaba. Del joven Z. Yo todavía no creo estar presa en tanta desgracia.
Les sonrío.
Un abrazo fuerte, para todos, en lunes de mayo... como tiene que ser.
Belén


domingo, mayo 08, 2011

Palacisantemente


"Solo los locos experimentan hasta las glándulas de lo absurdo y están en el plano más alto de las categorías intelectuales"


Nunca en mi vida fui capaz de ganar nada.
Alguna vez intenté modificarlo todo, desde la orientación de la cama hasta el orden de los cajones de ropa a ver si así cambiaba mi suerte. Pero no. Cuando se tiene tanto en contra es demasiado difícil que el equilibrio del desastre se invierta.

Y aquí sigo yo, dos de la madrugada y casi insomne. Casi. ¿Para mí nada puede resultar completo, verdad?

Tengo la impresión que alguien por debajo del segundero se está riendo de mi desgracia.
Lo que no tengo demasiado en claro es si se ríe de mi vida entera (la mayor desgracia que conozco) o si hay algo particular en mi historia que lo entretiene.

Nunca, como ya dije, nunca he ganado pero tampoco he perdido nada.

Si no esperas, no te defraudan; si no amas, no te engañan.

Esa es la manera más piadosa de mentirme, sí, a las dos y media de la madrugada, cuando descubro que se me han agotado los tabacos, los amigos y la paciencia, en general.

DEL JOVEN AL HOMBRE Z
(De mi homenaje a Pablo Palacio)

sábado, mayo 07, 2011

Ciertos momentos...

- Besas con los ojos abiertos, interesante
- ¿Qué? No. Beso con la boca. O sea, también cierro los ojos.

sábado, abril 30, 2011

Del Hospital Militar y otras historias

(Una mañana en el Hospital Militar escuché este diálogo y no puedo evitar compartirlo. Era un grupo de ancianos que debatían, a todo pulmón, sobre política y otros desvaríos)


B: Yo solo sé que el mejor presidente del Ecuador hasta ahora es Rafico...

A: Nunca hay que escupir hacia el suelo, porque después...
B: Hacia el cielo, vea
A: Hacia el cielo digo, acaso que soy tartoso, vea
B: Por eso mismo le corrijo, porque se dice que no hay que escupir al cielo, no al suelo.
A: Aquí unos hablan de política y usted se mete contra la familia ¡qué ha de ser!
B: Yo solo sé que de mozas no sé nada
A: Nah, siga, siga no más haciendo campaña

martes, abril 26, 2011

"Te dueles y te duelen las cosas porque crees que está bien así, que dolerse es tener control y que tener control sobre algo es lo más parecido a jugar a la felicidad o al menos, a la calma.
Descuida. El rato que menos lo esperes llego yo a joderte tu mundo"

Belén Jaramillo Robayo
CONFESIONES DE MI COMPULSIÓN

sábado, abril 23, 2011

Vinicius Castro - Sangramento

Siendo sábado, no tengo mucho más que proponer para esta noche...
Vinicius Castro fue un lindo descubrimiento del Carnaval. Su disco "Juego de palabras" (Jogo de palavras) me dejó contenta. Sí, la palabra es contenta...
Su acento me enternece y guarda una inocencia, no sé... no sé si un idioma pueda guardar inocencia, en todo caso, eso me despierta el portugués.


Para la noche: "Sangramento"
Y yo cantando...

SANGRAMENTO
Vinicius Castro


"Deixa eu me esquecer da história
me concede a glória

de outra encarnação
.

Vai, que esse meu corpo roto

agora é só um porto
de injúria e dor
.
Submerge nossa nau perdida

pra que eu nem consiga
relembrar da cor

...
Vem e me estanca a tempo
que esse sangramento
ainda é sintoma teu"



Saudades... tenho sempre muitas.
Hoje tô falando na língua do Brasil e tô falando sozinha porque preciso, áz vezes, falar comigo de um jeitinho diferente
...
Vontade... também. Tenho muita vontade de fazer muitas coisas... Mas hoje, nesta noite estava só
necessitando um pouco de coração, um pouco de violão, um pouco de mim...
Um pouco dessa Belén que também sou eu...
Nenhuma importância sobre o idioma... Eu aprendi a viver desde n'importe où.
Parabéns...

domingo, abril 17, 2011

Papeleo, desorden, pendientes... // Tomado de su puño y letra, allá, en un 28 de febrero, 2008

Siendo domingo, tengo una pereza infinita por hacer lo que debo.
Así que, sin ninguna vergüenza, me dedico a procrastinar.

Nadie le ha puesto freno a la lluvia en esta ciudad... ni a la lluvia ni a mi desorden.
...

Hallé entre los papeles que guardo (porque tienen valor sentimental más que cualquier otra cosa) una carta que recibí hace 3 años.
Escrita en caligrafía compleja, con tinta negra, termina con un párrafo que había olvidado. Me lo conocía de memoria y siempre ha sido aplicable a casi todo momento de mi vida. Y es que habla de mí de alguna y mil maneras distintas... me la dedicó afirmando que habla de nosotros.
Sí, años más tarde, cuando perdí todo contacto con el autor de la carta comprendí que, de todas maneras, ese párrafo podía servir para cualquier "nosotros" que siempre se forma con los más cercanos.

Este párrafo se tatua en tinta azul tras tres hojas de noticias y reclamos.
En mayúsculas comprensibles...

"Ella tiene que consolidarse en sí misma antes de que yo le permita apoyarse en mí... Ella tiene que desarrollarse sola en sí misma, tiene que advertir la fuerza de tensión de su alma, tiene que saber agarrar el mundo y levantarlo...conviene que no caiga como cuerpo pesado, sino como espíritu que gravita alrededor de otro espíritu... Entre nosotros dos sólo tiene que reinar el juego
de la libertad. Ella tiene que ser tan ligera para mí que pueda sostenerla en mis brazos..."
DIARIO DE UN SEDUCTOR
Sören Kierkegaard

Las conversaciones de los patos // Foto: Buenos Aires

"- Eres casi todo lo que siempre quise.
- ¿Ah, sí? ¿Y qué más necesito para ser el TODO con que sueñas?
- Querer estar el resto de tu vida a mi lado."

jueves, abril 14, 2011

De los miércoles materiales, el Cuarteto de Nos y la lluvia // Fotografías: miércoles de lluvia


Hay un duende en todos los elevadores de la Facultad y asumo que es él quien me da vuelta los horarios, me lleva a pisos que no deseo, me hace llegar tarde y lo peor: lo descubrí hoy y me alegra la vida.

Hay prisas, cuentos y canciones incompletas.

Tengo un siquiatra que huye de la lluvia pero no de mis historias.

Tengo un día a la semana donde quedo desnuda de maquillaje, aretes, pulseras, anillos y en pocas, de recuerdos.

Tengo un hospital que no hace ruido y un corazón que va guardando, con amor, todas las razones que encuentro a lo largo de mi locura, para seguir con vida un día más.

Tengo una deficiencia de serotonina y una abundancia de letras, una pasión desmedida por la Coca Cola y un terror inaceptable cuando veo cebollas. Por eso cuando cocino cualquier cosa, licúo a las cebollas. Soy cebollafóbica.

Tengo una colección de discos que nadie escucha, una caja de tabacos vacía en la mochila, un uniforme verde para los jueves, dos gatas que me roban protagonismo en mi propia cama.



Tengo algo así como dos realidades, un puñado de autores predilectos y un texto sobre anemias que debo leer para mañana.

También tengo tu sonrisa, de cierta manera, construyendo un nido de felicidad entre todo lo que hago.

Suena el "Cuarteto de Nos" recordándome al Uruguay que a veces planteo como mi destino final...

Uruguay, tentaciones, atajos, sorpresas, balumba.
También oigo voces y analizo propuestas. También me reservo la opinión y doy el beneficio de mi duda cuando sonrío.

"Y oigo una voz que dice con razón: vos siempre cambiando, ya no cambias más. Y yo estoy cada vez más igual, ya no sé qué hacer conmigo"


La diferencia con Roberto Musso es esa: yo sí sé qué hacer conmigo.

lunes, abril 11, 2011

jueves, abril 07, 2011

De cómo debería evaporarse el tiempo y otros fracasos


"Una cosa es llegar 14 minutos tarde a cualquier sitio...
Pero llegar 14 años tarde, es una estupidez de mi parte"





Y la fotografía: Sí, metí el reloj junto a toda la ropa, en la lavadora.
Espero que se evapore el tiempo de algún modo

domingo, abril 03, 2011

Domingos // Foto: Bélgica, 2007


Esta ciudad parece mentira. El clima, como siempre, es una variación ciclotímica de todos los posibles climas que podían sacudir el día.
No culpo a Tobar García cuando se refería a Quito como "la ciudad maldita"... de lo que sí me quejo es que nunca diera mayores referencias sobre cuánto duraba la maldición.

Un domingo de calma, de "un poco de silencio", de pocas actividades médicas (sí, algo a lo que no debo acostumbrarme)... en fin, un domingo que empezó temprano y terminará muy tarde.

"Soy como boba ¿no? " me reclamo mirándome fijamente a los ojos del espejo, agarrándome el cabello y esperando que el reloj se apresure y me devuelva alguna señal de ese algo que quizá ya ni existe.

Los domingos suelo ponerme así: cuestionadora y nostálgica. Algo sensible, bastante artista y perezosa. Escucho música sin sentido a todo volumen y me detengo (tabaco en mano) a acariciar a mis gatas mientras las tres miramos la lluvia del otro lado de la cocina.
Me gusta bailar, y qué carajos si me agarran esas ganas locas de hacerlo en cualquier parte de mi casa.

El teléfono en el bolsillo, espero un mensaje, una llamada... a veces "mi ñaño K", a quien espero, aparece de la nada sin haber dado avisos. Pero los domingos eso no sucede y casi siempre me quedo con las ganas de una visita, aunque no sea de mi ñaño K.
Hago llamadas, a veces nadie contesta. Otras, las más afortunadas, son respondidas por un contestador automático. Los domingos, nadie está de turno para conversar.

Así que, sin más compañía que la poca gracia que me causa el frío, subo y bajo una y dos y tres veces las mismas escaleras, perdiendo algo aquí, algo allá. Al final me preparo un té de jamaica con clavo de olor y canela.
Y me siento, sí, me siento cruzada de piernas, en la silla que da frente a mi gata Misja, saco un lápiz del bolsillo del pantalón, estiro las mangas del saco gris, busco una servilleta y escribo bien presionado que quisiera que algo ocurra. Y dibujo la silueta de Sabines... juego con el humo que emana el té y miro de nuevo el reloj.
(Y, y, y, y... la letra está conmigo)

En otra parte del mundo alguien dormirá.
Con certeza, en la bella Polonia alguien está empezando desde la almohada, el lunes.
En otras calles, como las que fueron mías en la ilógica Liège, alguien está caminando con prisa. Siempre hay alguien con prisa a las tres de la mañana.
En Stockholm, la bahía seguirá bostezando fresas y McDonald's abrirá las 24h que tiene la eternidad de su servicio.

Quizá New York esté algo más despierto... y quizá, como yo, también esté temblando su soledad.



miércoles, marzo 30, 2011

Semilla en la tierra, Carlos Chaouen


"Tiembla, la vida como con miedo
hay veces que tiembla
y nada tiene que ver con el aire
que mueve tu ropa en noches de luna escueta
que aprieta suelta y evoca y me enloquece
tiembla por los latidos que tu provocas
y también porque el querer es temblar a veces"

Vos y tus veinte y cinco respiraciones por minuto...
vos, tu lengua y mi geografía que tropieza con discursos horarios.

Fantástica canción, fantástica.




No vi mejor manera de terminar la semana que con esta sacudida de sentimientos.

¿Lo bueno de vivir con un guitarrista? Que desde que la escuchó se convenció que debe aprenderla...
No pararé de oír acordes de Chaouen en un buen tiempo.

sábado, marzo 19, 2011

NUEVO DISCO RAFA PONS // Reflejos, por mí (Se nota la cámara me encanta)



"Será mejor que no me llames,

ya no hay nada por hacer.

Tú nunca follas los martes,

hoy no vengas a joder

o acabará de maquillaje

el último pedazo del pastel...

No te preocupes por mí

tengo arte para destrozarme

sin dejar de sonreír"


Nuevo Disco de Rafa Pons.

AgradeciCientos por ello.

martes, marzo 08, 2011

Homenaje a los hombres: Del día de la mujer y otros cuentos.

"Mi Quito es un edén de maravillas, poblado entre mil versos y canciones"
(Amanecí con esa canción como soundtrack a mi pereza...)

"Siempre tuve una pendiente acelerada que me llevaba a su país en cualquier esquina.
Mi Quito no es ningún edén de ninguna maravilla, salvo, claro, que considere que los recuerdos que tengo son en algo parecidos a él, a sus letras, a sus pasos"


"Me ha dado por imaginar que quizá nunca existió, porque este silencio que me devuelve cada semana es , para colmo, insoportable."


---- Pensamientos sueltos ----


Es irónico. Hoy se celebra el "día de la mujer" y yo estoy rotando por el área de Gineco-Obstetricia en una Maternidad de la ciudad.
Eso de ir viendo signos vitales, palpar al bebé con todas las maniobras de Leopold, poner el tocómetro, y aguantarte los llantos, las quejas, los reclamos de las señoras en cuestión... me pone todo a pensar que quizá las cosas están menos acordes que de costumbre.
Sinceramente, creo que el homenaje debe ir enfocado a los hombres que deciden soportar tanto estrógeno y llevarlo con buena cara. Me parece que decir "feliz día mujer" es un acto valiente frente a tanta ovárica empecinada en arruinarte la vida.

(No soy ni me considero machista ni feminista, pero sí, realista.)

Quiero creer que no es coincidencia (y si la es, pues ni modo) que ayer decidí huir de la Medicina para aspirar (como cocainómana en abstinencia fracasada) algo de literatura. Quienes me conocen saben los nexos que guardo con Jorge Enrique Adoum... Me quedé leyendo "Entre Marx y una mujer desnuda".
Darían las dos de la mañana sin que yo lo notase.

Hoy, desperté con ganas de abanicarme con el libro y descubrí que mi buena costumbre de rayar y subrayar las páginas es un asunto delicado. Entre tanto garabato, poema suelto, verso con mala intención, encontré en la página 101 una frase deliciosa y creadora de sonrisas:

"Una mujer que no sea estúpida encuentra, tarde o temprano, un desecho humano y trata de salvarlo. A veces lo consigue. Pero una mujer que no sea estúpida encuentra, tarde o temprano, un hombre sano y lo reduce a un desecho. Y siempre lo consigue"

Da para reflexionar y admitir cierto parecido con la realidad.

Algo de humor negro casi británico para sobrellevar el martes.


PD: Para colmo, cuando creí que habrían buenos vientos, cuando empezaba a leer con acento los versos de los lunes en deuda, viene el bonito del Poeta a cerrar el blog.
Si no fuera TAN Poeta, lo buscaba para matarlo... Pero ya que es tremendo artista y me hizo vivir más de un poema, no me queda sino mandarle abrazos de letras y agradecerle por todo.

sábado, febrero 12, 2011

ATLS





El libro de la temporada:
Advanced Trauma Life Support
(Soporte Vital Avanzado en Trauma)

A ratos entiendo la vida como una emergencia... y es que el tiempo no me da para otra cosa.

Los hospitales, los politraumatizados, los catéteres, los libros, las noches que nunca acaban, los días que no son suficientes para estudiar.

Y para colmo, dentro de todo, esta necesidad por descansar a tu lado, por
quedarme un instante más respirando tu cuerpo...

Soberanas ganas de extrañarte.
É tanta saudade, amor...