miércoles, noviembre 02, 2011

La despedida de otro octubre que salió goteando su paso por la tierra.



Como todos los años: espero demasiado y como viene, se va.

Otro octubre donde me siento bien, donde todo sale misteriosamente bien, donde la poesía está durmiendo en mi sofá junto a las dos gatas, donde el estrés está enredado con los hilos de mi paciencia y donde, definitivamente, estuve más completa que de costumbre.
No necesariamente me gusta Octubre por ser el que recuerda mi nacimiento, en realidad es mi gusto por el otoño, aunque aquí no exista uno.

La fotografía que coloco es el volcán Cotopaxi, el símbolo de todas mis mañanas... Desde mi ventana lo veo, camino a la ciudad lo veo, regresando a casa lo veo...
Y estuve allí, el 16 de octubre de este año, congelándome un poco, respirando con dificultad, pero feliz.
Siempre he soñado con poder verlo erupcionar; sueño algo macabro, sí, pero no muy lejano tampoco.

Octubre sin demasiados cambios de clima ni de ánimo.

He terminado ya con Gineco-Obstetricia y me restan 6 semanas más para terminar Medicina General. Un par de años de prácticas y tendré, por fin, el título... y de ahí, armar maletas y salir en busca de mi especialización. La Siquiatría es apasionante, pero eso de cortar y suturar no me parece desagradable tampoco... bah, falta aún para dar la definitiva.

Octubre lleno de golosinas y mi Vanessa a quien hace 5 años no veía, acompañándome en Octubre. Como hace tanto, como aquellos días en Bélgica, como los viajes por Europa, como los trenes y los desayunos de azúcar y cerveza.

Tuve la grata dicha de tenerla en mi casa como el mejor regalo de cumpleaños que se pueda imaginar alguien.


















Octubre salió despacio, goteando su despedida, cerrando la puerta y sin dejar nota. Sé que volverá y que volveré a él. Solo estamos a otro calendario de distancia.









Un abrazo desde Noviembre, empiezo bostezando y con la calma, la sencilla calma, que me puede dar un feriado de cinco días para descansar...


(Fotografía de sol: Vanessa y yo en Stockholm hace 5 años)
(Fotografía en el Cotopaxi: Vanessa y yo, 5 años después)

4 comentarios:

Humberto Dib dijo...

Bienvenido sea noviembre... claro, aquí donde vivo es el mes en que la primavera comienza a tener olor a verano.
Por cierto, yo soy doctor en neuropsicología, me sorprendió alegremente que fueras a ser psiquiatra.
Un beso.
HD

Leonardo B. dijo...

[esse pedaço de casa a que chamamos mundo, tem surpresas mágicas: fiquei rendido, pelas suas fotos, ao "seu" Cotopaxi!]

Desde Portugal
Um abraço, Belén

Leonardo B.

Alejandra dijo...

Que suerte yo apenas voy empezando mi carrera, y tu ya eres casi un medico, no te preocupe el clima sino tus logros. Suerte

Nazima Aysel (Maru Nacim) dijo...

Hola perdona la forma de comentar pero es que necesito 20 seguidores y 20 comentarios porque sino me reprueban, porfa sigue y comenta en mi blog, gracias.