sábado, agosto 06, 2016

Ya estoy

Establecida al fin.
Aprobé el examen. Viví en Euskadi. Ahora estoy en mi sitio definitivo. 


Ahora trabajo de médico. Tiempo casi completo. Sigo siendo la misma estudiante de medicina, en esencia.
El ambiente, como todo lo médico, es hostil, incómodo. Y hay que cuidarse ahora más que antes porque todo lo que dices o haces puede ser usado en tu contra. Aún así, he hallado también gente divina entre los de bata blanca y sobre todo pacientes que me hacen recargar el ánimo y seguir, seguir por ellos...


Vine con él, somos felices. Tenemos una casa frente al mar y una vida llena de paz y sonrisas. Y las carcajadas antes de dormir todos los días. Tenemos planes de futuros maravillosos y, hasta donde miro, todo con él es lo que debe ser una vida en pareja.
Junto a él ya no recuerdo pasados ni pienso en "los siguientes". 


Hoy, sin embargo, día sábado de uvas y música que me lleva a mi adolescencia, noté esa punzada que te hace pensar en las cosas que no están del todo equilibradas en la vida. Y su nombre, el de ella, volvió a saltarme como agente causal de mi estado actual en lo respecta a temas de socializar.
Todos los que me conocen saben que no sé hacer más que escribir. Y aunque debería escribírselo y enviárselo a ELLA, lo cierto es que primero me hace falta perdonar y perdonarla...
Mientras, dejaré por aquí la carta que me ha ayudado un poco a sacarme ese demonio hoy...


Yo la quería, es verdad. La amé como se ama a pocas personas en la vida. Y de ella recibí vida también. Por eso es que tras tantos años aún no consigo superar su silencio.
Fría, malditamente fría, largarse sin adioses ni explicaciones. Dejarme en ridículo dos veces, lo suficiente como para arruinarme la vida.
Porque sí, me jodiste. Cuando decidías que te largabas yo empezaba a deshojar calendarios para volverte a abrazar aún con todo lo que me costaba hacerlo sin que doliese.
Y volviste una vez y te fuiste de nuevo sin avisarlo. Y me deprimí tanto que al final optaron por enviarme contigo a ver si sanaba. Y luego la despedida, tu relación utópica problemática, tu regreso, tu despedida y el final.

Me enseñaste que la gente que más amamos es la que más poder tiene para matarnos. Me enseñaste que no importaba lo que hiciera, lo que creyese que hacía falta, porque de todas formas todos somos víctimas del “nos dieron por sentado” y entonces se te olvidó pensar que, a lo mejor, yo también necesitaba recibir algo de ti. Aunque fueran migajas, aunque fuera desprecio. Necesitaba una puta explicación de porqué te habías largado a escondidas de mí pero siendo público para todos los que no eran yo. Como si huyeses de quien te estaba queriendo más que a nadie en el mundo, como si no hubieses sabido que las heridas dejan marcas y que vos estabas cortando se nuevo sobre la misma cicatriz que dejaste años atrás.

Yo no sé si fue egoísmo o miedo, quizá simple olvido porque a la final tenías la confianza de haberme asegurado. Lo cierto es que nunca estuve atada a ti y me quedaba porque la lealtad es algo con lo que nací.
Pero no te importó, en todo caso.

Y ahora pago las consecuencias de lo que dejé que hicieras conmigo. Después de ti no volví a confiar en la gente, no volví ni quise tener ya más amigos. Me enfoqué en lo que habían estado e incluso deje morir las amistades que tenían aires a ti.

Dejé de escribirle a la gente aún cuando sé que es quizá lo único que sé hacer bien en el mundo. Y dejé de soñar con nuestros mundos, quemé mis montañas y mis versos, dejé de escribir y me enfoqué en hallarme cometiendo los errores más absurdos de mi vida.
Lograste derrumbarme y no conseguir reconstruirme porque al irte te llevaste las piezas que habían ya calzado en mis murallas.

Por eso te odio hoy sin odiarte realmente… porque me dueles constante pero ya soy ahora los resultados de lo que conseguiste en mí. Y no me avergüenzo de ser quien soy ni de cargar con los demonios que cargo.
Quizá no siempre te recuerde con agrado, quizá me pesas aun demasiado… pero te deseo lo mejor que puedas conseguir.

lunes, febrero 01, 2016

2016: Sobre lo Académico y Laboral

La medicina no fue precisamente lo que yo pensaba. Desde luego no se parece en lo más mínimo a lo que hubiese querido o quiero.
Es una carrera áspera, llena de ambientes y gente hostil (por no utilizar peores adjetivos calificativos).
El grado de satisfacción después de las horas de trabajo se ve en relación indirectamente proporcional al nivel de autoestima ("me siento más satisfecho mientras menos me quiero"). Al menos eso pienso firmemente. De qué otro modo, sino, se explicaría que sacrifiques tu vida, tu familia, tu tiempo, por gente a quien no le importas y que en contadas ocasiones te agradecerá todos tus años de estudio, tu dedicación, tu esfuerzo.

Pero mi decepción ya la asimilé. 

No, definitivamente no me llena mi carrera. Pero nunca pretendí que lo hiciera en realidad. Tengo muchas más cosas por las que vivir, definitivamente. La medicina, mal que bien, me ha permitido conocer gente y situaciones que de otro modo jamás habrían cruzado por mi vida; me ha traído de regreso a Europa y con certeza será el móvil para conseguir sustento cotidiano.


Estoy a cinco días de enfrentar un examen de oposición. Jamás me preparé tanto para un examen, nunca le dediqué tanto tiempo a una sola actividad y nunca me desconecté tanto de aquellas actividades que me gustaban con el fin de "procurarme" una mejor capacitación. Bien, los exámenes de oposición no demuestran qué tan bien preparado está un profesional, lo que hace es discriminarnos entre quienes podemos resolver su examen tipo test y quienes no. Obviamente, se intentará medir conocimientos básicos de medicina... en base a preguntas recicladas (en su mayoría) de años anteriores.

No considero que se haga demasiada justicia con este tipo de evaluación, pero tampoco estoy en posición de emitir queja alguna. Si hay alguna suerte de justicia en mitad de este proceso, que esté en relación con las horas invertidas y las ganas puestas, con la determinación de cada día dedicado a ello.

Mi caso particular es el de una médica general que desea trabajar en el campo de los Cuidados Paliativos y la Terapia del Dolor, especialidades que por desgracia no son consideradas como especialidades académicas de postgrado inmediato, sino como másteres. Es por ello que mi aspiración actual va persiguiendo el título de Médica Familiar y Comunitaria o Médica del Trabajo. Y como siempre, me intereso más por las ciudades que no han tenido amplia demanda o que no han conseguido llenar su cupo en las últimas convocatorias. Ir a donde más se necesite e ir con buena actitud.
(Coinciden estas ciudades con el norte geográfico de España. Concretamente Asturias y Galicia son las CCAA que hemos seleccionado como candidatas)

Por ahora, a cinco días de ganarme un puesto de entre los seis mil y poco más, me enfoco en mantener la constancia y la calma. Recordar que cada piedra de mi anillo representa a una persona importante en mi vida, y que el topacio soy yo recordándome mis promesas conmigo misma.


Abuelo, madre, padre, hermano, Alejo.
Estamos a muy poco de alcanzar ese otro escalón planteado como posibilidad.
Y si no, pues las opciones derivadas de esta decisión que me ha traído a Europa son tan variadas y correctas, que con certeza me llevarán al sitio donde debo estar.

jueves, diciembre 10, 2015

Varios meses ya

La razón de esta entrada de blog está en la necesidad de sacarme de adentro ciertos "aprendizajes" cercanos a mi experiencia de vivir muy cercana a gente a la que creía conocer.
No puedo decir mucho sobre la chica a la que haré alusión, porque de verdad que es un tema incómodo que hasta raya en lo absurdo. Sin embargo, si bien nunca seré capaz de decirle sus cosas en la cara, al menos podré quitarme de encima esa sensación que a veces abruma y agota.

A veces me preguntan porqué tengo tanta suerte en los temas románticos. Bien, es cierto que llevo algunas relaciones extintas en mi historia, pero definitivamente ninguna ha llegado a malos términos. Hasta el día de hoy soy capaz de decir que tengo buenas relaciones humanas con mis ex parejas. Lo saludable, desde luego, es que no hay cercanía con ninguno pero sinceramente creo que las relaciones con fecha de caducidad cumplieron su objetivo de hacerNOS crecer y llevarnos hacia mejores relaciones futuras. Nadie sabe ser pareja desde el inicio, eso es algo que se va adquiriendo a medida que uno vive y experimenta situaciones con personas que en ese momento son las adecuadas.
Mi vida amorosa ha sido buena, siempre un poco "matizada" por el velo oscuro de la poesía (misma que por ahora no es necesaria en mi vida). Pero es que estoy convencida que mucho de lo que he dado y recibido ha tenido relación con mi capacidad de amar, de amarME en primer lugar para luego poder amar a otros.
No se puede esperar llegar muy lejos sin amor propio. No soy capaz de visualizar una exitosa vida de pareja donde una de las partes está tratando de llenar sus agujeros emocionales mediante otras personas.

Ese es más o menos el caso que he visto sin involucrarme, el caso que me ha indignado, enfadado e incluso dolido y que, hoy por hoy, ya no me importa demasiado.

Las mujeres, muchas de ellas, son víctimas de absurdos autoimpuestos por ellas mismas. Nadie les obliga a creerse el cuento de que para ser felices deben ser delgadas, altas, hacedoras de galletas o víctimas de la sociedad. Son ellas quienes deciden creerse las mentiras y hacerlas su escudo protector contra sus inseguridades.
Una gorda que no se quiera como es, por ser quien es, no va a lograr aceptarse aunque su peso roce límites de desnutrición. Una insegura no va llenar sus vacíos emocionales y mentales metiéndose a la cama con cualquiera que tenga enfrente. Así de sencillo.

Cada persona aprende a vivir consigo mismo y a sanarse a sí misma porque, lamentablemente, estamos solos en el mundo. 

Solo tú te tienes a ti mismo por el resto de tu vida, solo tú sabes lo que piensas exactamente, lo que sientes exactamente, lo que deseas para ti en todos los casos.

Es fácil, verdaderamente sencillo, enredar historias, esconder fracasos y mentir al resto del mundo, ponerle filtro a tus "desgracias" como si esto fuera una red social más. Puedes llenarte de fotografías, de gente temporal, de anécdotas falsas. Puedes inventarte una popularidad que no dura, llenarte el teléfono móvil con contactos que a quienes no les importas y puedes repetirme los discursos que has sacado de libros de autoayuda y películas de domingo. 
Puedes hacernos creer que eres feliz y que tu vida está plena. Pero no puedes decírtelo a ti misma. Y lo sabemos.


Nunca terminaremos de conocer a las personas, pero lo cierto es que las conozcamos o no, cada uno tiene lo que se busca, lo que construye para sí mismo.
La gratitud hacia quienes te acompañan, el buen trato que te das y das al resto, son pilares en el camino de conseguir aquello que tanto se anhela... sea paz interior, amor propio o como se lo quiera llamar.

Con algo de suerte ella nunca leerá esta entrada. Y si pudiera decirle algo que resuma toda la maldita mala sensación que me ha provocado su comportamiento sería que le deseo que sea feliz. Que ojalá algún día logre tener todo lo que siente que necesita tener para completarse. Y que se acuerde de mí cuando se dé cuenta de que ese "otro nivel" al que aspira solo será posible cuando se conozca y se reconozca, cuando sepa quién es en verdad y qué es lo que realmente persigue en su vida. QUIEN ES ELLA, no un número de báscula, no un color de cabello, no la cantidad total de penes que lleva en su lista nada discreta pero "desconocida" para el resto de personas que la rodean... El día que se valore como mujer y como persona, cuando aprenda que el único enemigo que tiene es ella mismo, ese día podrá dar el paso que tanto pretende dar... 



Yo ya no soy partícipe ni remota de su vida. Ni quiero serlo. Gente tóxica, mentirosa, hipócrita, me hace daño y yo siempre tiendo a la preservación de mi especie.
Así que por salud mental y espiritual, me deshago de una vez de ese mal sabor de boca que me ha durado meses.

Y sigo disfrutando de mi Manada. De Alejo. De NOSOTROS.
Mi nueva vida trajo consigo nuevas alegrías. Y en él, el de ese encuentro hermoso en una estación de trenes es hoy en día donde está mi amor.

lunes, junio 15, 2015

Crónicas de Madrid

Crónicas de Madrid
(or "About a Kitten and a HugeTigerCat")

A medida que lo iba observando, tras los primeros minutos que se sucedieron al abrazo, sentía como el miedo era devorado por una admiración profunda. Su rostro le resultaba imposible de perfilarse a mi imaginación. Jamás hubiese atinado a reconocerlo en otro sueño que no fuese ese que nos acababa de suceder. Su cuerpo es ágil, violento y ligero, llevando el toque ideal entre lo felino, lo humano y lo imponente.
Dejé de temer y empecé a sonreírle con mi sonrisa desnuda, abriéndole las puertas de mi vida, de mi boca, de mi propia voz muda hasta ese momento.

Tomar su mano sentados en el metro fue otra de las experiencias que parecen difíciles de relatar. Fuera de la realidad, desconectada de cualquier “alrededor”, solo sentía como su piel y la mía parecían conocerse desde hacía mucho tiempo.

Mi mano entrelazando dedos e historias con su mano, apoyadas ambas sobre su rodilla izquierda… si eso no era la comunión de dos irracionales que habían escapado de la furia de lo improbable, nada más en este universo guardaría razón a partir de ese momento...

viernes, junio 05, 2015

Sobre las Contrapartes

SOBRE LAS CONTRAPARTES

Contrapartes Unidas Siempre
Parque de La Verdad, Valladolid

Si es cierto que existe el destino, que todos estamos sujetos a alguna clase de condicionamiento en la vida, también se entendería y perdonaría que existan títulos especiales, definiciones extraordinarias, coincidencias mágicas y nombres inauditos para las situaciones y personas que siguen esos lineamientos misteriosos.


El caso de las contrapartes escapa a cualquier definición convencional. Aunque halle paralelismo con el sentir de “las almas gemelas”, ser contrapartes significa una complementariedad que trasciende mucho más allá de la formación de un supuesto “todo” entre dos o más partes que se han separado con el ir y venir de los tiempos.

miércoles, junio 03, 2015

Crónicas de Madrid

MADRID, A DOS MESES DE HABER LLEGADO.


Mayo 2015, ATOCHA
Aquel día, en la estación de trenes, ella se comía el tiempo y el enfado. Hasta que del otro lado de una puerta apareció el hombre que era su contraparte. El abrazo no se hizo esperar. Y la calma y la extrañeza de dos seres destinados al infinito fue fundiéndose a medida que retomaban, juntos, el aliento.

Demasiado, me dije en silencio, demasiado para ser verdad. Debía hallar en dónde estaba escondiéndose la locura de este encuentro, en qué parte de mi historia estaba empezando a ganar conocimiento sobre todo aquello que estaba incompleto y que me parecía que él podía llenar. Completarme los vacíos pronominales y repletarme con su esencia...
No, era algo más que sus ojos verdes profundos, era más que su silencio reinante, era algo más que su sarcasmo mal llevado y su boca que incitaba a todos los desastres posibles para mí.

Había prometido que no volvería a defraudar a nadie, que dejaría de perseguir sueños y que iba a sentar cabeza en un destino que no me era del todo convincente pero que de algún modo representaba una gran opción para mí. Era lo que estaba planeado, lo que estaba previsto. 
Con alguno que otro escape a la mano, con alguna que otra propuesta de salvavidas, me lancé directo al abismo que supone la incertidumbre, y empecé a caer con los ojos cerrados teniendo la confianza de estar haciendo lo mejor para un suicidio emocional sin precedentes.
No iba a detenerme, pensaba. En una caída libre muy pocas cosas pueden suceder como para alterar el rumbo.

Pero allí estaba él. Como si lo hubiesen llamado para ser testigo de mi desastre, como si la única alternativa a mi nueva vida existiese entre sus brazos. Llegó como llegan los fracasos: con un golpe certero de vida, con un respirar inquieto, con un porte salvaje y altivo que jamás olvidaré. Llegó decidido a quedarse, a empujarme en su dirección...
Y yo, que iba sin un rumbo fijo camino al precipicio de los condenados, detuve el paso y volteé. Me gustó lo que leía. Y luego lo que veía. Y luego lo que escuchaba...

jueves, abril 02, 2015

Día cero.

DÍA CERO

Ya estoy en la puerta de lo que algún día era "futuro". Y a la puerta del horno se quema el pan. Yo ardo, me hago cenizas. Y he de vivir todavía después de esto.
Sin embargo, no todas las historias deben tener un final así como no todos los finales han de ser tristes.
Por lo pronto dejo una constancia de lo que puedo llegar a ser, a tener, a vivir.
Mis siguientes letras son en huso horario diferente, en sentidos distintos, en sintonía con otros atardeceres muy lejos de mi ventana que siempre dio con la selva y con el sol.

De cualquier modo, para vos que estás entre mis planes y mis silencios. Ya te dije que en mi cama no me haces falta pues nunca te metí en ningún sitio salvo en mi vida.


"Hoy, infeliz, te dejé la llave de todas las puertas que puedes abrir en mi vida. Me marcho dejándote el pendiente de todos los "acasos" que tenemos, de todos los futuros donde figuramos. Bien sea por la ciencia, por la locura, por la poesía. Sé que nos esperan los calendarios así como yo he de esperar por ti. Pero algo es seguro: en esta vida no pienso faltar a la palabra ni a las promesas. Que tus labios lleven el pedazo de mi felicidad que se queda aquí... del resto me encargo yo"

sábado, marzo 21, 2015

Volver a Europa

BACK TO EUROPE





Hace ocho años tomé un avión en Bruxelles con destino a Ecuador. En ese momento, cuando me despedí de mi entonces pareja y agarré mi mochila y mi vida, supe que tenía que darme formas para descongelar la vida que había empezado y era entonces una prioridad el volver.

El viaje de regreso al país donde nací fue de lo más rápido. Me coloqué el Ipod y lloré un rato hasta que me quedé dormida. El aeromozo de KLM se encargó de ponerme la almohada y la cobija. Para cuando desperté, era Quito y había sol.


Empecé las clases a las pocas semanas de haber regresado. Mi español era una mezcla de acentos, mi francés estaba bastante fluido y mis sueños se iban guardando. La Facultad de Medicina me distrajo durante algunos años; las pruebas, los compañeros, los pacientes y la insolencia de la gente hicieron que yo muera de rabia e impotencia durante mucho tiempo.

Acabé mi carrera hace escasos cuatro meses. Procuré dejar la medicina en un cajón durante el último año y así fue como me metí de lleno en el italiano (quinto idioma que manejo más o menos con decencia).

La posibilidad de continuar mis estudios en el extranjero era una idea que tenía sembrada desde que empecé la carrera. Y la posibilidad de hacerlo en Europa nunca estuvo descartada.

Pese a la cantidad infinita de papeles, los trámites en los diferentes ministerios y embajadas, los pagos, las deudas, la incertidumbre, debo sonreír al ver que tengo de nuevo todo listo para salir de aquí.

Dejo mi vida, quizá ahora más que nunca. 25 años viviendo con mi familia y ahora es cuando me voy para lo que parece ser un "siempre". A armar mi vida, empezar con mi soledad a construirme desde una cuenta bancaria a nuevas anécdotas, a conseguir una especialidad y un salario... a jugar a los adultos hasta convertirme en uno de ellos.

Cuando empecé con este blog nunca imaginé que pasaría tan rápido todo. Aunque no pude dejar constancia de todas las cosas que vivía lo cierto es que intenté en buena medida dejar mis huellas para la posteridad.

Hoy, sábado en la noche, estoy tirando a la basura los cuadernos viejos, los poemas que no necesito... miro del otro lado de mi ventana, converso con mi hermano menor... y trato de hacer que 26 años de vida quepan en dos maletas de 20 kilos each.


Me voy esta vez a España. Al menos por cinco años. A tratar de conectar con todo aquello que me fue aliviando durante los últimos ocho años... a buscar a los poetas, a escuchar poesía, a vivir entre versos... y a seguir preparándome un curriculum que me dé para comer.

¿Me quedaré definitivamente en Europa? Es algo que aún no he planeado. Pero, vamos, nunca planeo nada en realidad.

Solo sé que seguiré construyendo opciones y lanzándome hacia la mayoría de ellas para ver, después de miles de tropiezos y desaciertos, cuál de todos los caminos me sigue dando material para continuar.


Belén, de regreso al continente.

martes, febrero 24, 2015

Nunca más en lo que me reste de vida


Una no sabe lo que tiene hasta que:

- acepta a un desconocido por Skype
- se pelea por mensajes debido a las diferencias amplias en gustos literarios y musicales
- conoce al individuo face-to-face en un almuerzo
- no vuelve a saber casi nada del individuo hasta meses después
- vuelven a verse y debaten sobre la existencia de los seres
- una se confunde
- él se confunde
- SILENCIOS MEMORABLES
- todo se va a la mierda

Me llevo dos buenas lecciones de todo este rollo absurdo:
1. No debo aceptar gente desconocida por redes sociales ni Skype

2. Todos tienen un pasado triquiñoso... roñoso... donde resulta que una puede estar incluida INCLUSO SIN SABERLO (Dios, incluso con la cronología incuadrable)... 

Allá cada uno. Lo que a mí concierne, veo que cada ser humano es una cristalería cara y yo, que siempre ando con mochila y soy torpe, debo andarme con cuidado.
Y aclaro: 

1. Individuo apareció un 3 de septiembre.
2. Supe cuál era su número telefónico el 15 de septiembre con el pretexto de enviarle una fotografía de un retrato que hice.
3. Quizá chateamos algunas veces... pero como no tenía rostro en mi vida, me daba lo mismo su existencia.
3. Volví a saber de él en octubre, por mensajes.
4. Lo conocí en persona un 28 de noviembre... en un almuerzo.
5. Lo volví a ver la última semana de enero.
6. Febrero es donde todo sucede y se va a la mierda.

Oh, mundiverso extraño... ¿en qué aventuras nuevas me vas a enredar?
Yo solo sé que luego de esto, me vale poco que mis poemas carezcan de ciertas azucaradas composiciones. Que sean parcos, joder, pero que no me vuelvan a quebrar la cabeza.



BELÉN JARAMILLO ROBAYO

He vuelto de un letargo como si Ionesco hubiera cambiado páginas con Kundera, solo para hacerme asustar...

martes, febrero 17, 2015

Conversación digna de CDMC

CONVERSACIONES QUE DEBEN IR A CDMC
                                                                                                  
Dr. Carlos Alfonso Molina Hidalgo
(Gracias por todo, biólogo)

- La poesía es la forma más cruel de entender la vida. Por eso gusta a tan pocos. Y por eso gusta tanto a quienes estamos dispuestos a sufrir.

¿Y por qué estás dispuesta a sufrir? - preguntó él.

- Tiene su encanto - le dije -  el amor es para mí como un océano interno, que me golpea y me arrastra, que me ahoga. Al final siempre floto. No sé si viva o muerta, pero salgo. Amar duele. Es el verbo que mejor conjugo. Y es por eso que vivo, que existo. Quizá hayan finales felices en algún lugar de las historias que se cuentan, pero a mí vive haciéndome tropezar con todo. Si empiezo a amarte ahora será igual de jodido… y si espero a ver qué pasa, será jodido también. Si algo trasciende contigo jode y si no, jode igual.

martes, febrero 10, 2015

Hoy paso del amor...


¿SABEN, CUANDO EL OCÉANO QUE UNO LLEVA DENTRO SE DESBORDA Y HACE OLAS CONTRA LAS PESTAÑAS? 

NADIE HA MUERTO POR AMOR, YA LO SÉ. PERO A ESTE PASO PUEDO DESHIDRATARME FÁCILMENTE...

Eso de que uno puede ser feliz a veces parece un chiste cruel y repetitivo. Desde luego, habrán quienes lo son, lo logran... LO VALEN.
En mi caso, a riesgo de sonar a drama puro, voy armándome en la cabeza la constante sentencia de que a mí no me toca.
No ahora. No antes. No después.

Solo no me toca, no corresponde.

Y que mientras tenga poesía que desangrar, pues venga, que vida hay una sola y muerte también. Mejor morir de poesía que de soledad.

miércoles, febrero 04, 2015

Carlos Salem y Diego Ojeda




PORQUE HAY DÍAS DONDE MI VIDA TIENE MENOS GANAS DE CONTINUAR. Y ENTONCES, LLEGAN LOS POETAS A DESPERTARME.
TODOS ME RECUERDAN QUE ES POSIBLE MORIRSE DE POESÍA, DE SOLEDAD, DE AMOR. Y QUE SOLO LA MUERTE COTIDIANA ES SEGURA.


Y ENTONCES VUELVO A VIVIR CON GANAS... PARA HACER DE MIS DÍAS OTRO PEDAZO DE POESÍA QUE VALGA LA PENA PRONUNCIAR.

Les dejo el enlace.
Como para cortarse en pedazos diminutos la melancolía, para pisotear nuestras sombras y llorar con la noche en silencio.



Carlos Salem y Diego Ojeda - El mejor experimento (Personajes secundarios):

https://www.youtube.com/watch?v=xbi1Q9nVRU0

domingo, febrero 01, 2015

2015

EL AÑO QUE ESTÁ

Ha emprendido su carrera este 2015. Y yo soy arrastrada en las consecuencias de muchas maneras.

Finalmente soy Médico Cirujana. Finalmente soy italiana. Finalmente he regresado a las malas andanzas y a las buenas compañías, a las risas sin sentido por las madrugadas y a no callarme nunca (como siempre debió ser).
(La foto me muestra en mi travesía de los 14 km alrededor de la ahora laguna, antes volcán, Cuicocha... a unos 3000 metros sobre el nivel del mar)

Que si regreso a estos lugares lo hago más viva y más enamorada, es cierto. Enamorada de la locura que sigue brotando, que no se detiene, que termina por deshidratar el cotidiano. Pero ya ven, que motivos sobran para seguir contenta, que camas me esperan para seguir soñando en almohadas que no son mías, que hay manos que aún no sostengo y labios que debo probar.

Que en nada este blog volverá a tener entradas más frecuentes pero desde otra localización.
A nada de dejar este país, Ecuador, para ir a refugiarme en lo que España me dé al menos por unos años.

Regreso a Europa, señores. Regreso a la libertad que viene con la amnesia selectiva de los versos... regreso y ojalá sea para encontrarme con las deudas que tengo, para reencontrarme con los que allá quedaron/mos.

Regreso a todo y dejo mucho. El tiempo será, como siempre, el único que dictamine la sentencia de mis decisiones. Ojalá (de corazón pido) que la vida se haga más llevadera, que me haga menos daño el andar siempre con el rumbo errante que acostumbro.

Y que él me dure muchos años. Que me dure, si es preciso, la vida que me hace falta. Sí, que no se olvide de las promesas de agua helada y las bobadas que uno repite 16 años después. Los mordiscos y los caramelos, el ajenjo y flotar.


Flyin' across my mind
Belén J.

miércoles, julio 09, 2014

Fotos de Egipto (segunda parte...medio año después)

Entre los desastres de egresar de una carrera y tener que graduarse por medio de una tesis... y estudiar un idioma nuevo contra reloj (sí, italiano...) son cosas que definitivamente han acelerado el reloj de los improvistos.

Sin embargo, siempre procuro mantener este espacio como una breve mirada a mi vida, suelo conservar aquí pensamientos y fotografías de las cosas que considero representativas e importantes...
Así que nada. 
Dejo subidas las fotos de aquel enero donde mi vida cambió un poco para siempre...

Belén J.R.











































lunes, abril 28, 2014

Hablemos de Egipto...

Egipto, el país que siempre me cautivó. Desde muy pequeña, debo admitirlo, tenía una fascinación casi obsesiva con todo lo que se relacionase a los mundos antiguos, a las civilizaciones “perdidas”.
No sé cómo fui a dar con Egipto, pero supongo que todo remonta a aquella colección de libros Ariel Juvenil (que incluía ilustraciones) que tenía en los estantes de mi vieja casa de barrio céntrico. Aquellas fueron las lecturas con las que crecí…

Finalmente, luego de haber terminado los formales estudios de Medicina y estando en las vacaciones previas al año de trabajos forzados (AKA Internado Rotativo), mis padres me dieron el regalo.
Tomar el avión desde Madrid al Cairo o mejor aún, aprender los números en árabe en el viaje de Ecuador a España es algo sin precio comparativo alguno.

El Cairo, vista desde el avión. Todo en ellos, desde su iluminación, es arte.
El Cairo, capital de capitales, fue el primer loco encuentro con este mundo tan ajeno pero tan metido en mis recuerdos.
Desde luego que el aeropuerto no estaba cerca del hotel donde nos hospedamos, pero el viaje valía la pena. Era la noche cuando nos subimos en aquella minivan blanca y fue allí cuando conocimos al primer guía que tuvimos.
Gracias a la difamación que recibe Oriente Próximo por parte de los medios de comunicación, la temporada turística estaba casi en extinción y nosotros cuatro éramos el grupo al que se integrarían otras cuatro personas a lo largo del tour.

Las calles amplias y desordenadas, la arena del desierto recorriendo toda la ruta, el contraste absurdo de la sociedad… era imposible no notar que junto a un Ferrari del año pasaba un hombre viejo, con turbante, en su carro de madera jalado por un burro. Y a eso se deben sumar otras ocho filas de autos en una calle destinada a solo cuatro. Matemáticamente imposible, físicamente imposible. Pero quién soy yo para juzgar a las leyes esas que dicen que dos cuerpos no ocupan el mismo espacio al mismo tiempo… 
Ese caos egipcio es lo más parecido a la rebeldía de la ciencia. Lo juro.


Primera noche y yo solo quería dormir para despertar pronto. No tenía idea de la ubicación del hotel ni de la zona en la que estábamos hospedándonos. Y como en toda buena historia, la sorpresa no se hizo esperar.

Me quedé una hora más o menos desde el balcón mirando la vida ajetreada y perpetua de la calle en que quedaba el hotel. Luego supe que estaba en la Avenida de las Pirámides...


 

Lo primero que hice al despertar al día siguiente, fue volver a asomarme por la ventana y luego de casi quedar sin aliento, busqué mi cámara fotográfica para no perderme del instante.
Aquellas construcciones de las que se habla tanto, aquel símbolo con el que soñaba, que la gente atribuye poderes sobrenaturales, aquellas tumbas enormes son más emocionantes en vivo que en la imaginación. Así empecé a andar el primer día en las tierras de Horus y Anubis, de Isis, de Thot y por qué no decirlo, mías también por derecho a la locura.