domingo, enero 20, 2008

En una semana...

« Je me rappelle encore, cette nuit-là, après l’amour, quand je lui ai dit, tout bas, les larmes aux yeux : ‘‘Mon cœur, je vais mourir...’’ »
Gäel Gilson
« Recuerdo todavía, aquella noche, después del amor, cuando le dije, en voz baja,
con lágrimas en los ojos: "Mi corazón, voy a morir..." »
(Las cosas de un amigo belga, nada más que como introducción...)
Estos días... En este tiempo han pasado cosas tanto mágicas como inesperadas, locas y benditamente desafiantes, pruebas, gemidos, sonidos y silencios...
Con diferencia de diez días, para mí el mundo vuelve a abrirse como el bostezo de la primavera.
¿Mi diferencia? Mi diferencia está clavada en los dos pedazos de carne que soy, mi diferencia es que nada ha cambiado realmente...
Él, quien me ha dado los días más hermosos y la suerte de vivirlos a su lado, que a pesar de todo sigue aquí, aquí como siempre que está desde que somos del otro, desde que formamos la unidad magnífica de nosotros...
Él, que pese a las fallas que tenemos, a las mentiras, a los recuerdos, a los viejos dolores y a la culpa que nos golpea en las madrugadas en que no hablamos... él es mi amor, mi vida...
En el lapso de pocos días, contenidos en el hilio de lo que nos sucede y lo que respiramos, en tan solo sueños habitables...
Amanecer contigo, amor, amanecer aferrada a tu pecho y a tus manos...
Que no me importa cuántos cuerpos más amó tu boca, que no me importa cuántos besos más amaron tus labios...
Que solo me sé hoy, como presente que vivimos... La felicidad de estar contigo me destruye las palabras, me quiebra la voz... acurruco mi cabeza en el espacio tibio en que me faltas, desnudo mi paciencia y te regalo los días que vendrán...
Yo no sé de tiempos ni de espacios, no sé de camas ni de propietarios... Solo sé que entre tus brazos la inmensidad de lo que siento es palpable... y lleva tu olor, tu nombre...
El martes...El sábado, el viernes... sigo llenando el calendario con instantes importantes y bellos...
Amor, que te amo hasta el delirio máximo de lo que sea que lleve dentro... que mi corazón se desbarata y se reconstruye, pero siempre en pos de ti, de tu marea, de tu horizonte...
Amor, que si me lees.. que si aceptas... que si estamos juntos, que la vida es loca y tragedia... amor, que si me duermo, despierto, claudico los versos, despierto los acordes, sueño tu sudor y duermo mi afonía. Que llegan los perros, que nos despierta el sol, que el norte, el desayuno.. las caricias de medío día... los intentos, las intenciones... las soluciones frente a todo... mi pecho marcado, tu cuello discreto.
Mi mezcla de palabras, de ideas...
Es que no atino en esta madrugada a decirte más que dos palabras... no sé bien que par, si te amo o te extraño, si te necesito o te vivo, me muero, ven pronto, quédate siempre, mírame, sonríe ... pata, melena... león...
Te amo, desde el grito descontrolado en este domingo en el que estallas... Te amo, desde mi incomprensible letargo, desde mis manías...
Belén...

1 comentario:

Xavier Villavicencio Barrezueta dijo...

Pequeña....

¿estamos enamorados en verdad?

que se resuelva lo que se deba y que se acomode lo que deba ser también.

Allá donde los días son los que menos se olvidan y los que existen son los mejores que podemos tener.

...Porque las noches ya son de todos...

Adorable, me encanto este espacio en donde admiraste lo drastico que todo puede cambiar en un par de semanas. En verdad, tan solo una semana....