No siempre tengo esa costumbre, pero las últimas veces que lo he hecho coinciden con la pérdida de alguien que me haya marcado.
Hoy, con esa sangre de toda América, con todos los arpegios que se soltaban de su garganta, hoy recuerdo con una cierta tristeza a Mercedes Sosa.
Mi razón no pide piedad,
se dispone a partir.
No me asusta la muerte ritual
sólo dormir, verme borrar.
Una historia me recordará, vivo…
Acabo de enterarme que sus restos terrestres están siendo velados allá en el Buenos Aires que me abraza también desde los tiempos cruzados. Y siento una tristeza incompleta, una soledad absurda, una sensación de querer y no querer estar allá. Esa necesidad de las presencias, de las faltas.
Se siguen escapando las grandes voces de una Latinoamérica que me llegaba a inflamar el cuerpo, a llenarme de rebeldía y de lucha.
Por la Negra Tucumana que nos entrelazó, el humo de mi cuarto que sigue perfumando todas, todas, las ausencias…





maybe i told you right from the start
that i'm a liar





So much to see... so much to breath.